jueves, 15 de abril de 2021

155 años de Bomberos en la Capital



 

lunes, 11 de marzo de 2019

Comandante Guillermo Mavila Falla



El Comandante Guillermo Augusto Mavila Falla, es una de las figuras emblemáticas que en el escalafón del personal de la Bomba Lima ha existido; nació el 11 de diciembre de 1948. Hijo de José Mavila Bustamante y Elisa Falla es descendiente del coronel José Octavio Mavila, Defensor de la Patria y miembro de la ayudantina del gran Mariscal Andrés Avelino Cáceres durante la campaña de la Breña, en la guerra de 1879. 

Al igual que su hermano José, su carrera bomberil la inició, en la Bomba Chosica (Chacarita)  - que para ese entonces tenía el número 13 y hoy conserva el N°32 por antiguedad- a la muy temprana edad de dieciséis años en el año 1964.

Para cuando llegó a la Bomba Lima contaban con 21 años y fueron aceptados como socios protectores con derecho a la guardia y usar y abordar los equipos y unidades del cuartel, en un ambiente en donde por los pasillos del cuartel de la calle Pobres circulaban personajes emblemáticos como Ricardo Cluzel, Waldo Olivos, Victorio Pontolillo, Alfonso Del Castillo, el "capi" Oscar Gallego Muñoz, don Leónidas Ingunza y leyendas como Cesar R Del Castillo, Luis A Ponce Medina y el gran Julio Silva Bertolli.

Es  en enero de 1968 que son reconocidos como miembros natos  por la junta general por unanimidad nada menos y reconociéndoles la antigüedad lograda en la Chosica. A uno lo presentó Lucho Lemonier, al otro Hugo Bacigalupo y la junta calificadora estaba presidida por el no menos famoso comandante José Castillo Domínguez y el emblemático Capitán Oscar Gallego Muñoz.

Aunque con su hermano Pepe, son mellizos hicieron carreras separadas.  Guillermo mientras tanto fue Sargento de mangas en el 69, Sub Teniente de tesorería en 73, - Ello le valió para que su nombre quede inscrito en el bronce inmortal de la inauguración del cuartel de la calle "Chachi Dibós" en Lince -, ascendido a Capitán en 1980, fue nombrado segundo jefe de la Bomba Olaya  y ocupar el alto cargo de Comandante de la Bomba Lima en 1982. 

En el 93, fue inspector departamental de Lima Centro, cargo que repetiría en 1996. Fue ascendido a Brigadier en el 94, luego en el que una vez me contó se tuvo que apurar y regresar al trajín bomberil  porque Pepe ya había ascendido y su pequeño Diego le había preguntado - ¿porque su tío Nito tenía cinco y él tres galones en el hombro?-. 

En 1997 fue Primer Comandante y fundador de la Bomba Chaclacayo "Atilio Airaldi Panetieri N°115" que justo en el día de la inauguración eran  los días difíciles en que andaba secuestrada la residencia del embajador Japonés y en La Victoria caían heridos tres miembros de nuestra compañía a bordo del Snorkel 4 en el terrible incendio de la calle Giribaldi.

Mavila integró una brillante generación de bomberos como las ha habido en el Bomberismo Nacional y sobre todo en nuestra compañía, en donde figuraban Oswaldo Carbone Sala, Lucho Lemonier, Reynaldo Múñoz, el recordado Miguel Chuquisengo Falla - su primo dicho sea de paso - entre otros. Si bien  pocas son las oportunidades de escuchar una emergencia que los halla marcado eso  sí, siempre y eso me consta a mí y a las generaciones de bomberos menos antiguos, de él, habremos escuchado palabras que calaron y consejos que han marcado a cada uno de nosotros con  su ejemplo y dedicación a esto que es la Bomba Lima a la que tanto amó y adoró.

Guillermo, que con su carácter mal entendido por cierto por algunos de los muchachos, se convirtió en ese eslabón tan importante para que en la Lima no se altere el statu quo generacional y se desborde y se pierda lo ganado en tantos años. 

Nunca olvidaré aquello que en la vida se "queman etapas" y en los bomberos también. Nunca olvidaré en que me permitió estar en su mesa a departir, tan igual como a usted se lo permitió el Comandante Pontolillo a quien también conocí pero en el ocaso de su vida. 

Guillermo Augusto Mavila Falla, falleció en el mesocrático distrito de Chaclacayo, Lima, el domingo 10 de marzo de 2019, en paz con Dios y con el sentido del deber cumplido.

Las tradiciones que en su mayoría se olvidan, Guillermo siempre se encargó de tenerlas presentes e inculcarlas y homenajear a los viejos bomberos en vida. Los homenajes siempre se hacen en vida, decía, pero de ninguna manera Guillermo fue la excepción, y muy a pesar de su negativa, fue una gran ocasión en que se  le rindió honores en vida a él porque se lo merecía en agosto de 2014 cuando cumplió junto a Pepe "Bodas de Oro" bomberiles, celebración que se le hace solo a los que se lo merecen. Y tú te lo merecías, Guillermo. 

Porque a usted le tocó ser joven en una época dorada en que caminaba y compartían con gigantes de la Lima, Hoy somos nosotros los  que orgullosos  atestiguamos un legado imperecedero que se guarda en el corazón de todos los que te conocimos.




miércoles, 31 de octubre de 2018

El Gran Escudo de Armas

Esta preciosa e invaluable pieza de madera que corona en la actualidad el Salón Patria de nuestra compañía tuvo sus orígenes en plena Guerra del Pacífico. A mediados de 1880, luego de culminar la campaña naval y ya con el ejército enemigo posesionado de Arica, último bastión de la defensa del territorio nacional en el sur, y con las miradas puestas en la capital del Perú, la “Junta Patriótica de Donativos para la Guerra” comenzó la penosa tarea de re distribuir algunos objetos que por sus características harían sea muy difícil, su subasta o puesta a la venta, para obtener fondos, dada la premura.

Fue entonces que un juego de estos escudos (Uno de gran tamaño y dos medianos) fue donado por la Junta a manera de agradecimiento a la Bomba Lima, por su importantísima contribución en el orden de la capital, mediante la Guardia Urbana, así como otros tantos servicios, como el apoyo en el traslado de los heridos que eran traídos desde los campos de batalla del sur y que decir del invalorable apoyo durante los bombardeos de abril a setiembre en el Callao y Chorrillos[1].

Pasada la Guerra y ya con el restablecimiento de las funciones operativas, administrativas y organizativas de la compañía, que los escudos de armas de la Nación comenzaron a figurar en los inventarios realizados apenas iniciado el primer año de la gestión del Comandante José Ezeta. Como recordaremos, a este caballero de gran visión le debemos la recomposición de todo el aparato bomberil de la Bomba Lima “post guerra”.

Es así que en la memoria de gestión de 1885 entregada a la Junta General se aprecia en que en el inventario de útiles dice: “Salón de Útiles 1.- Un gran escudo de Armas de la Patria, 1.-Escudo de Armas de la Patria, id de madera con trofeos……”

El material con que fue realizado este Escudo Nacional, es el siguiente: Madera Cedro de metro y medio de alto y uno de ancho por casi diez de espesor. Posee las características que todo escudo nacional posee y detallamos: “El escudo nacional, como la gran mayoría de estos símbolos en la actualidad, cumple con las normativas heráldicas en su diseño, y está compuesto por tres partes principales: el blasón, timbre y tenante. Blason: El elemento central del escudo es considerado, según la heráldica, de forma polaca, y presenta una división vertical y una horizontal, dejando tres cuadrantes que contienen sus propios elementos. En la esquina superior izquierda, sobre un fondo azul se ubica una vicuña, animal común del altiplano andino. Es una representación simbólica de las riquezas del reino animal. En la parte superior derecha, sobre fondo blanco o argén, se ubica un árbol de quina, también conocido como cinchona. Este representa, similar a su vecino, las riquezas del reino vegetal, aunque también cuenta con una interpretación histórica: azotados por la malaria durante una época, los peruanos extrajeron un polvo de la corteza de la quina como remedio para la enfermedad. Timbre:  La parte superior del escudo, por encima del blasón, se encuentra adornada por una corona cívica de encinas como elemento único. La presencia de esta corona simboliza las victorias de la nación peruana. Tenante: Por detrás del blasón y extendiéndose hacia los costados, se encuentran la bandera y el estandarte nacionales, colocados sobre punta de lanzas. En una de las variantes del escudo, la bandera y el estandarte se ven acompañados por una rama de laurel y otra de palma, atadas en un extremo con los colores patrios, elemento común en muchos escudos latinoamericanos. En la parte inferior, sobre un fondo rojizo, se encuentra una cornucopia, o cuerno de la abundancia, derramando monedas de oro. El significado de este elemento es la riqueza del reino minera[2].


El Gran Escudo de Armas en el Salón Patria del Cuartel de la Calle Pobres

El Gran Escudo de Armas en la actualidad




Aquí es preciso comentar que las variantes que posee el Gran Escudo Nacional que posee la Bomba Lima son las siguientes: “superpuesta al detalle anterior una rama de laurel y una de palma(con dos de sus hojas rotas hacia abajo), cada una a un lado, y unidas en la parte inferior por un lazo que lleva los colores nacionales, en la parte superior, rayos dorados y un sol como saliendo del horizonte”.

A decir de la geneaologa e historiadora Frida Galdós Rubatto, (fallecida hace unos años), en una visita que realizó a nuestro cuartel de Lince, al estar frente a tan hermosa reliquia, dentro de su asombro y admiración por tan hermosa pieza de arte, nos comentó, que este tipo de escudos tenían ciertas características  y simbologías “secretas” aplicadas por sus artesanos, como son: “Las monedas de la cornucopia representaban al número de provincias con las que contaba el Perú en aquellos días, las dos hojas de palma rotas representaban a las provincias en ese momentos “cautivas” (Tacna y Tarapacá) y el sol resplandeciente con sus rayos saliendo por el horizonte representaba al “Sol de los Incas” que se posaría en el Morro de Arica, como señal que algún día regresaría al seno de la Patria”.

Este gran Escudo fue utilizado en múltiples ocasiones, sobre todo cuando su buen estado lo permitía, a ser colocado coronando, los castillos de escala que para “fiestas julias” o fiestas Patrias se construía en los exteriores del cuartel de San Juan de Dios. Así también en octubre en ocasión de conmemorarse el combate naval de Angamos. Incluso, a propósito de ello en una de las fotografías que obran en el archivo histórico[1], se puede apreciar en la parte media, el armazón del ancla que el 15 de julio de 1890 adornó el carro de escalas Grau, el día que dicha unidad bomberil, transportó los restos del Gran Almirante Miguel Grau, repatriados desde Chile.
Fachada del Cuartel de la calle Pobres con el escudo en la parte superior

Escudo que obra en la Comandancia de la Bomba  Lima

Respecto al segundo escudo es igual al anterior pero en escala mas chica. También de madera y con las mismas características. Este escudo, que en primer lugar se encontraba en sala de sesiones del cuartel de San Juan de Dios, posteriormente adornó el frontis central del recién inaugurado cuartel de la Bomba Lima en la Calle Pobres como así lo atestiguan las fotos correspondientes. Actualmente, se encuentra en perfecto estado y luego de un riguroso trabajo de restauración fue devuelto a su lugar, dentro de la oficina del Comandante de la compañía y a cuyos extremos se encuentran las imágenes de Antonio Alarco y el Gran Almirante Miguel Grau.

Importante es mencionar que durante su restauración se encontró un pequeño papel con una inscripción que dice: " (Inelegible)...Escudo peruano para los gastos del ejercito en el mes de julio del año 1881. (abajo) Nicomedes Olivares Manzanilla". aparentemente. Esto concuerda con lo relacionado arriba  descrito.Seguramente el artesano habrá imaginado que algún día alguien lo pudiera encontrar y se le considere su autoría.



Finalmente el tercero de madera, con similares características de sus anteriores, pero con la variantes de “trofeos” como así se le consideraba a los extremos superiores (lanzas) de las astas de las banderas plegadas a los costados, fue colocado en 1889 en la portada del cuartel de San Juan de Dios como parte del embellecimiento y remodelación de dicha fachada. En la misma, en ambos lados es importante mencionar que se pinto dos emblemas de detalles bomberiles de similares características en cuya parte superior del primero rezaba el lema de nuestra compañía “Humanidad” y en el otro “Patria”.


Fachada del Cuartel de la Bomba Lima de San Juan de Dios, en la Plazuela del mismo nombre
 (Fotos cortesia: Facebook Lima Antigua)

Detalle del Escudo en el pórtico

Demolido este histórico edificio en 1914, el lugar de este escudo, obró dentro de la sala de máquinas del cuartel de la calle Pobres, inaugurado en 1918, sobre un pórtico metálico en donde de igual forma rezaba nuestro lema ya comentado, tal y como lo atestiguan las fotos que forman parte de nuestro acervo histórico.

Su paradero actual desde hace 24 años es la sala de actos del Comando Nacional. Pero, cómo llegó allí?

Luego del último proceso eleccionario en donde resultó electo por última vez el Brigadier General Waldo Olivos Villarreal, de la Boma Lima, como Comandante General a finales de los ochenta del siglo pasado, en aquella ocasión y como en varias oportunidades que se le ha requerido, nuestra compañía, cedió en calidad de préstamo, la urna eleccionaria, el timbre de sesiones y para esa ocasión, el referido escudo, para engalanar aquella sesión electoral a pedido expreso del comandante Olivos.

Los dos primeros objetos regresaron, mas no el escudo, el mismo que el comandante Olivos colocó en su despacho, del recién adquirido edificio de la avenida Salaverry cuadra 24, San Isidro y que posteriormente, luego de su elección como comandante general en 1993, el Brigadier General Tulio Nicolini, ordenase que el histórico escudo, sea colocado en la anteriormente mencionada sala, esperando allí esta reliquia de 138 años de antigüedad, su retorno a su lugar de origen como lo es la Bomba Lima.

Estamos seguros que tan importante anhelo de retorno, se cumplirá en un futuro no muy lejano, como motivo de “Homenaje y reivindicación al patrimonio histórico de nuestra sesquicentenaria compañía” y a su tan importante y encomiable “legado” a favor de nuestra querido Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú .


Vista interior de la sala de máquinas del cuartel de la calle Pobres con el escudo en mención en el pórtico. La foto corresponde a un coro en un homenaje al paso por nuestro cuarte, del anda del Señor de los Milagros en 1956.





1993 Sala del Comando Nacional sin el Escudo. 
En la vista El Brigadier General Tulio Nicolini, Comandante General del CGBVP y dos Oficiales generales condecorados






Escudo de Armas de la Nación de propiedad de la Bomba Lima
que se encuentra en el Comando Nacional

Castillo de escalas levantado a un costado del cuartel de san Juan de Dios, esquina calle Boza y San Cristóbal del Tren (Hoy Jr de la Unión esquina Plaza San Martín). Nótese el Gran Escudo y en la parte inferior el ancla del carro de escalas Grau usado en 1890- Foto de 1893 -. A la derecha Plazuela de San Juan de Dios (Hoy parqueo del Gran Hotel Bolívar)





[1] Apuntes Históricos de la Bomba Lima en el cincuentenario de su Fundación
[3] Archivo Histórico de la Bomba Lima, Libro Archivo 1893